La Terminal de Omnibus de Retiro colapsó ayer como consecuencia del masivo éxodo de turistas por el fin de semana largo que comienza hoy y se extiende hasta el lunes inclusive.
Según inspectores de la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT), hubo sobreventa de pasajes, las dársenas no alcanzaron para cumplir los horarios de la gran cantidad de servicios adicionales y, además, se produjeron demoras por los controles a choferes y a unidades para verificar que se cumplieran los descansos reglamentarios y las medidas de prevención de accidentes.
Ayer, cuando comenzaban a realizarse esos operativos dispuestos por el Plan de Seguridad Vial anunciado por el gobierno nacional hace seis días, 60 inspectores habían comprobado que la mitad de los choferes no había descansado las 12 horas obligatorias en los días anteriores a salir de viaje. Las empresas fueron multadas.
Las supervisión en la terminal incluyó tests de alcoholemia y la exigencia de llenar un comprobante de salida para verificar en los puntos de control en rutas, mediante un sistema de postas a cargo de la policía, la velocidad con que se desplazan las unidades. Según comprobó LA NACION, comenzó a funcionar el 0-800-333-0300 de la CNRT para denunciar irregularidades que cometan los choferes de esos ómnibus.
Ayer muchos turistas empezaron las minivacaciones, que se extienden hasta el lunes por la suma de los feriados de Semana Santa y del Día Nacional de la Memoria, con lo cual desde la tarde la Autovía 2 hacia la costa presentaba congestionamientos. Los vehículos marchaban a paso de hombre.
Se estima que unas 2,5 millones de personas, 5 % más que en 2007, viajarán a los principales centros turísticos del país. Buena parte de ese movimiento se realizará por rutas, donde, en lo que va del año, se produjeron 200 accidentes y un número aún mayor de muertes, según consignan las crónicas periodísticas. El año pasado, durante la Semana Santa, 20 personas perdieron la vida en choques viales, 14 más que en 2006.
Curiosamente, en medio de este operativo, ayer la Secretaría de Transporte de la Nación publicó una resolución en el Boletín Oficial que permite seguir circulando a los vehículos de transporte de pasajeros interurbano e internacional de hasta 13 años de antigüedad. Esto los habilita a seguir en funcionamiento hasta el 31 de diciembre. Lo llamativo es que se adoptó tras el trágico accidente del 9 del actual, que provocó la muerte de 18 personas (el último deceso se registró anoche en una clínica de La Plata) al ser arrollado por un tren un ómnibus, a la altura de Dolores, en la provincia de Buenos Aires.
Además, hubo ayer otra resolución de la Secretaría de Transporte por la que los ómnibus de dos pisos con una altura superior a 3,80m deberán disponer de un doble eje delantero para "garantizar los máximos niveles de seguridad". Transcurrido un año desde esta publicación, la CNRT no habilitará unidades que no cumplan este requisito.
"Comenzamos esta mañana en Retiro el control de alcoholemia y de descanso de los choferes entre jornada y jornada", precisó a LA NACION Alejandro Rusconi, jefe de Fiscalizaciones de la CNRT. El control también se hizo en otras terminales del país.
Los choferes reciben antes de partir un papel que indica la hora de salida de la unidad para medir el tiempo de viaje una vez llegado a destino e, incluso, entre postas. El control también podrá realizarlo la Gendarmería. Por el plan oficial se movilizan 4000 uniformados, 650 móviles y 10 helicópteros. Estarán dispuestos en puntos de las rutas 5, 8, 9, 11, 12, 14 y 34, y en la Autovía 2.
El chofer Oscar Cabrera, procedente de San Juan, pasó la prueba con éxito en Retiro. "Me parece necesaria porque nos cuida y previene accidentes", dijo a LA NACION. En cambio, Antonio Baldovino, que estaba a punto de salir rumbo a Rosario, opinó: "Nadie dice nada del estado de las rutas. El tramo que pasa por Cañada de Gómez, en Santa Fe, se encuentra en un estado lamentable".