Agrandar imagen El imputado Nuñez planteó su defensa en la ausencia de pruebas.
El imputado Nuñez planteó su defensa en la ausencia de pruebas.
Según se informó, el miércoles, uno de los 15 imputados en la causa que investiga una banda narco que operaba en la costa del Uruguay y que - según la investigación preliminar, contaba con apoyo de funcionarios de distintas fuerzas de seguridad - amplió su declaración indagatoria en el Tribunal Oral Federal (TOF) de Paraná.

En efecto, Alberto Mario Núñez, comisario inspector de Toxicología de la Policía - ahora pasado a disponibilidad y en prisión preventiva - declaró por espacio de tres horas frente a los jueces federales. Sus dichos negaron todos los cargos que se le imputan y achacó el proceso en su contra a una interna policial.

La instancia de debate de la causa comenzó el martes, pasó a un cuarto intermedio y se reanudará la semana que viene, instancia en la que comenzará la etapa de testimoniales. El cronograma de juicio prevé audiencias hasta fines de mayo. Además, para el período que viene se espera que también amplíen indagatorias otros imputados.

El Ministerio Público Fiscal está a cargo de José Ignacio Candioti y Leandro Ardoy como fiscal adjunto. Por otro lado, la defensa oficial que ejerce Mario Franchi representa a los imputados Santiago Acosta; a Orlado Caire; al gendarme Carlos Francisco Acosta; a Nicolás Stur y Néstor Javier Neurvit. El abogado Juan Pablo Temón defiende a los policías federales Sergio Javier García y José María Gómez. El abogado José Pedro Peluffo defiende a la imputada Mirta Noemí Sayavedra.

El abogado Rafael Briceño representa al ex integrante de Tóxicos Mario Núñez. Y los abogados Juan José Bukténica y Francisco Azcué defienden a Mario Roberto González -como ya lo hicieron en la causa anterior por narcotráfico-, a Javier Alejandro Caire, a Elsa Cristina Caram, a Rosana Tenis, a María Isabel González y a Carlos Segovia.
El ex comisario
Mario Núñez fue uno de los jefes de la División de Toxicología de la Policía provincial. Durante su defensa contó a los magistrados que tiene casi 30 años de experiencia y dijo que siempre trabajó “en la calle, con informantes”.

Vale recordar que en mayo del año pasado fue apresado y puesto en prisión preventiva por esta causa. Y es que, según una investigación policial interna, él prestaba apoyo a la banda que lideraba Mario Roberto “El Gordo” González para comercializar droga en Concordia, Concepción del Uruguay y Colón.

La pesquisa que ahora llegó a la etapa de oralización en la Justicia Federal, sostiene que Núñez y otros funcionarios de la Policía Federal y Gendarmería, anunciaban allanamientos y operativos a la banda de González y protegían al propio cabecilla de la organización; sobre quien pesaba un pedido de captura porque estaba prófugo hacía unos ocho años en el marco de otra causa por narcotráfico.

Al mismo tiempo, los policías recibían información sobre otros grupos narcos que eran la competencia y de ese modo despejaban el mercado ilegal para que González creciera en el negocio.

También se leyó en la requisitoria de elevación a juicio que los agentes de las fuerzas recibían dinero de la banda, como contraprestación por la protección.

El ex integrante de la fuerza afirmó que no tiene “ninguna organización con González”. Agregando que quería “dejar constancia de todas las irregularidades y del avasallamiento al principio de inocencia que sufrí”.

Además, remarcó en varias oportunidades que trabajó en numerosas causas por narcotráfico y achacó que esté cumpliendo prisión preventiva en la misma cárcel -la Unidad Penal 6 de Gualeguaychú- junto a varias personas que resultaron condenadas en procesos de los que él participó como policía.

“Las cocinas de cocaína, la de Paraná, Basavilbaso y Concordia, las descubrimos mientras yo estaba en funciones”, argumentó. Subrayando el hecho de que lleva “dos años preso” y preguntando “¿cuántas cocinas descubrieron en este tiempo?”
Defensa y contraataque
Las partes central de la defensa del ex uniformado se centraron en la ausencia de pruebas que certifiquen su vínculo con “El Gordo” González.

“Dijeron que mi informante era Elsa Caram -la pareja de González- y como si eso fuera poco, también dijeron que la señora era mi amante: eso es una burrada”, espetó. Aclarando que como tiene a su “señora, que tiene apellido González” y un cuñado “que se llama Roberto González”, tal vez “por ahí vino alguna confusión”.

Asimismo, reparó en los autos que utilizaba para su trabajo en investigaciones. “Dijeron que yo usaba un Aveo blanco: jamás usé un Aveo”, respondió. En ese sentido, puntualizó que siempre se movió “en un Renault Simbol y una Fiat Courier, que es un utilitario”, dado que “hacía cursos de canes en Villaguay”.

En ese instante se levantó de su silla y buscó el sumario policial en su contra. “Acá está -dijo- nunca pudieron probar que yo usara el Aveo, porque ese auto era usado por otras personas de Toxicología”.

Para Núñez, detrás de todo el proceso en su contra está el actual subjefe de la Policía de la provincia, José Lauman. Cuando se le preguntó por qué, respondió que con Lauman siempre hubo mala relación. “Acá van a tener que venir a explicar y dar pruebas de todo lo que dijeron”, desafió.
Amenazas
El policía imputado aseguró además que, estando en prisión preventiva fue amenazado él y su familia, porque en un momento determinado su esposa comenzó a hablar con los medios de prensa.

También dijo que antes de caer preso, mientras estaba de vacaciones, le robaron una computadora con la que trabajaba, como una forma de eliminar prueba que reforzaría su versión. “Si sólo querían la información que tenía en la computadora ¿por qué no prendieron la máquina y sacaron la información?”, se preguntó. Aclarando que tal situación fue denunciada “a mis superiores, pero no hicieron un sumario”.

“Si hoy tuviera mi computadora podría defenderme de otro modo, porque ahí había mucha constancia del trabajo que hacía”, aseveró.
Las escuchas
En cuanto a las escuchas telefónicas de las conversaciones que mantenía con González, Núñez negó conocer la identidad del informante. “¿Cómo iba a saber yo que hablaba con González?”, espetó. Al tiempo que diferenció que “hay informantes identificables y otros no identificables”.

En ese punto, enfatizó que fue él quien “lo trajo a González acá, con la primera causa”. Y en ese sentido, sostuvo que al teléfono de Investigaciones, con el que mantenía las conversaciones con informantes, no sólo lo usaba él.

“Yo siempre cumplí mis funciones, no me guardé nunca información, siempre la pasé a mis superiores”, recalcó.
Sin pruebas
Por último, el imputado se defendió argumentando la ausencia de pruebas concretas. “Lauman dijo a los medios que yo ganaba 300 mil pesos mensuales del narcotráfico: que traiga pruebas de eso acá”, exclamó.

Además, rememoró que “dijeron que le compré una casa y un auto a una amante, que traigan las pruebas”. Según su entender, “todo esto lo hicieron con un sentido de espectacularidad, metieron a los medios en Toxicología e inflaron esto sin pruebas”.

Sin embargo, Nuñez dejó en claro que no quería “que esta causa tome un tinte político porque es otra cosa”.
Lo que se investiga
Los 15 imputados que llegaron a juicio oral están acusados por ser miembros de una asociación ilícita dedicada a la comercialización de estupefacientes. Mario Roberto González y Javier Alejandro Caire están sindicados como coautores y el resto como miembros.

Según la investigación que se instruyó en el Juzgado Federal de Concepción del Uruguay, González sería el organizador en Concordia y Caire el organizador en las plazas Concepción del Uruguay y Colón. Ambos compraban la droga en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA). Además, Caire suma una imputación por falsificación de DNI.

La misma pesquisa sostiene que el grupo funcionaba con el apoyo de un miembro de Investigaciones del Escuadrón 4 de Gendarmería de Concordia, dos policías federales y el integrante de Tóxicos, Mario Núñez. Según las escuchas, todos estos agentes de las fuerzas se comunicaban con “El Gordo” González por teléfono.

Miembros del grupo narco eran los encargados de realizar traslados de droga. Ese rol de logística habría sido prestado por Stur y Neuvirt para Javier Caire. Por otro lado, Santiago Acosta lo habría desempeñado para González, a nivel local.

En tanto, según la pesquisa, Elsa Caram -pareja de González- realizaba tareas de almacenamiento y prestaba ayuda a González. Algo similar habría realizado Orlando Caire para su hijo Javier Caire, en los galpones de la distribuidora de helados New Cream de Concepción del Uruguay y con los camiones de esa empresa.

Los kioscos de venta al menudeo estaban a cargo de Sayavedra en Concepción del Uruguay; de Rosana Tenis y María Isabel González -hermana y madre de Mario González- en Concordia.

Por último, Segovia, el yerno de Mario González, fue sindicado como “mano derecha” del jefe narco. Según la investigación hacía entrega de encargues telefónicos.

Las pruebas para la causa fueron colectadas en 18 allanamientos a partir de los cuales se secuestró droga, dinero, armas y teléfonos. También hay numerosas escuchas y las testimoniales producidas en la investigación.
Fuente: Análisis Digital.

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JUDICIALES

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