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El evento se realizó el pasado sábado, en horas de la noche. Dos personas que se sintieron perjudicadas por el accionar policial comentaron su experiencia. Uno de ellos, un trabajador de prensa que iba al evento con sus dos niños menores; el otro un ciclista, a quien lo golpearon y lo tuvieron 18 horas detenido.
A los gritos y con armas
Según contó Ignacio Raff, uno de los directores de “Libre Radio” de San Salvador, todo sucedió “pasando cerca de la Terminal de General Campos". Allí, “venía un patrullero, que estaba paseando por el medio de la calle, cuando le hago señas de luces para pasarlo”.

“En vez de doblar a la derecha dobla hacia la izquierda, no lo paso, se tira hacia la derecha, voy a hacer como si lo voy a pasar, pone el giro y cruza, y después que hace esto, paso”, detalló el trabajador de prensa.

Luego se dirigió a dejar a un amigo, a media cuadra del Polideportivo, cuando “veo que viene el patrullero”, pero “como siempre anda con las balizas, no le presté atención”. Es así que, yendo por calle Rocamora, hacia el Polideportivo “me hacen sonar la sirena”, por lo que “automáticamente detengo la camioneta, en la que iba con mis dos nenes de 9 y 12 años”, continuó Raff.

Al instante, le cruzan el móvil policial “y se baja gente de la Policía que uno no reconoce por sus uniformes”. Al parecer “era un grupo GEO, grupo especial, con chalecos, con armas largas y demás”.

El oficial a cargo se baja, a los gritos “con una pistola y dos efectivos más con hitacas, uno de ellos, apuntando hacia mi camioneta”, puntualizó. Recordando que la expresión fue “apagá la camioneta, hijo de puta, bajate ya de la camioneta”.

“Yo automáticamente - con mi remera de Libre Radio, porque iba a hacer mi trabajo - pienso que debe ser un error, pero por las dudas, viendo los nervios, los ojos exaltados de esta persona, la forma en que gritaba, me bajé de la camioneta”, comentó.

Para sorpresa de Raff, el oficial “me empieza a decir de todo”, por lo que en ese momento le pidió que “llame a la gente de Tránsito, que me haga la infracción si es que cometí algún error”.

No contento con eso, los uniformados le pidieron los papeles de la camioneta, “le muestro mi carnet, inclusive el carnet de prensa”.

Según señaló el trabajador de prensa, "ninguno de los tres policías llevaba una placa, con identificación puesta”, remarcó el damnificado. Resaltando además que tal situación “me llamó poderosamente la atención”, sobre todo porque no “respetaron de que estaba con dos menores y el nene más chiquito estuvo dos horas llorando, después de ese momento”, aseveró Ruff, subrayando que, en su caso, no hubo agresión física.

“Vamos a hacer la denuncia para que se investigue a quién se le ocurre que en una fiesta como la del Taipero en General Campos, donde van cuatro o cinco mil personas y que nunca pasa a mayores, pedir un apoyo de este tipo, en un localidad tan chica”, consideró.

Por último, y consultado acerca de si se comunicó con la comisaría local, Raff respondió que “el comisario se portó diez puntos”. “Lo llamé cuando me estaba sucediendo esto, le pregunté si estaba a cargo de él, y le pedí que les dijera que me conoce, que estoy trabajando, por ahí para que se calmaran un poco”, comentó.

Luego, “el comisario me pidió disculpas, me dijo que es un grupo externo que ellos no tienen nada que ver”.
A las patadas y marche preso
Otro de los afectados por estos operativos fue un ciclista, llamado Juan Carlos Ortiz. “Fui en moto con mi hijo y un amigo, vinieron los canas de una y me pegaron; sin darme ninguna explicación del tema”, denunció.

Su caso sucedió también en cercanías del polideportivo de General Campos, cuando “estábamos estacionando las dos motos, echándole llave, y al ratito me encuentro con que me pegan una patada de atrás, y me dicen que me tire al piso”.

“Yo no me tiré, porque pensé que era una joda de mis hijos”, comentó el damnificado. Agregando que “cuando miro, había cinco milicos atrás mío, con la hitaca me apuntaban y me decían que me tire al piso”. Cuando les dijo que paren, “me empezaron a pegar”, agregó.

En ese sentido, Ortíz subrayó que “me pegaron en los riñones, un rodillazo y una piña; y un sopapo en la cara, porque yo quería ver quiénes eran”. Además, explicó que “se arrancaron las identificaciones que tienen en el pecho”.

El deportista comentó que “yo conozco a los policías de San Salvador y General Campos, pero estos no eran de acá”, sumando el agravante que “a mi hijo le pegaron un rodillazo en los riñones y la espalda”.

“Uno de los oficiales dijo que yo tenía pedido de captura”, relató Ortíz; quién a las 0:30, fue llevado a la Comisaría de General Campos. Luego, fue trasladado al hospital para hacer un examen médico, y lo enviaron nuevamente a la Comisaría, siendo trasladado a posteriori a la Jefatura de Policía, donde estuvo 18 horas preso.

“Inocentemente, porque nadie me dio explicaciones”, remató.
Fuente: Reporte Cuatro

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